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Mariposa
Mariposa del aire,
qué hermosa eres, mariposa del aire dorada y verde. Luz del candil, mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí! No te quieres parar, pararte no quieres.
Mariposa del aire
dorada y verde. Luz de candil, mariposa del aire, ¡quédate ahí, ahí, ahí!. ¡Quédate ahí! Mariposa, ¿estás ahí?
La
zapatera prodigiosa. Acto I, esc. 13.
Madrid: Alianza Editorial, 1997. Col. Obras de Federico García Lorca, nº 7. |
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1. Resolver esta adivinanza:
Pocas
veces llega al mar
y posa en el mar sus alas; no es un hidroavión, ni un ave, ni viene de otra galaxia.
2. Cambiar los cuatro primeros versos por otros
conservando la estructura
Por
ejemplo:
Conejillo del campo, qué alegre vienes, conejillo del campo brillante y verde.
3. Leer el poema sustituyendo todas las vocales
por la "a", por la "e", etc.
Por
ejemplo:
Marapasa dal aare, ca harmasa aras, marapasa del aare darada a varda.
4. A la caza de rimas: buscar palabras que rimen
con mariposa, dorada y parar.
5. ¿Cómo parece que se siente el poeta al ver la mariposa? Explicar si
está contento, triste, asustado, aburrido... y decir en qué palabras o ideas
nos hemos fijado.
6. ¿Para qué creemos que le dice el poeta a la mariposa que no se
mueva? ¿Para cazarla?
7. En las poesías infantiles los poetas suelen decir las cosas
sencillas de un modo muy hermoso. Observemos cómo Federico en vez de decirnos
que la mariposa tiene muchos colores y es brillante la llama "luz del
candil". A ese juego con las palabras se le llama metáfora.
8. Rodear la sílaba tónica de todas las palabras del poema.
9. Jugamos a imaginar: cerramos los ojos durante un rato mientras
escuchamos una música suave y el recitado del poema por el profesor. Después
ilustrar la poesía tratando de incluir tanto los elementos presentes en el
texto (la mariposa con sus colores dorados y verdes) como otros que se
presuponen al leer la composición (un niño tal vez el poeta de pequeño en
medio de un jardín lleno de flores).
10. En este poema García Lorca nos habla del viento así que vamos a
imaginar que comienza a soplar sobre las palabras y las desordena. Nuestro
trabajo de detectives consistirá en volver a colocarlas en su sitio de modo
que quede al gusto de los niños.
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Me gustó muchísimo la interacción propuesta por la actividad. Veo como aspectos positivos la estrecha relación que hay entre el poema y el lector, pues de manera lúdica, uno puede hacer intervenciones placenteras, jugando con las palabras y la semántica.
La actividad está disponible en: http://comunidad-escolar.pntic.mec.es/documentos/lorca/lorca5.html